Laura Hidalgo: “Gracias a las clases virtuales puedo estar más tiempo junto a mi hijo”

24 Abr, 2020

Después de 8 semestres de estudio aprobados, Laura Hidalgo por fin cursaría el último semestre de Pedagogía en Educación Diferencial. El plan estaba trazado. Terminaría la tesis y realizaría su práctica profesional en My College de Chillán. Lo que no sabía es que la pandemia del Coronavirus lo interrumpiría todo. El 15 de marzo, un día antes de comenzar su pasantía, la Universidad Adventista de Chile anunció que debido a la contingencia del Covid-19 postergaba las prácticas hasta nuevo aviso e impartiría clases online.  

El nuevo panorama cambió completamente su porvenir. Tuvo que asumir que terminaría su carrera después de lo que esperaba. Pero en medio de este escenario incierto brillaba una luz de esperanza: su hijo Dante Álvarez (7) tampoco debía ir al colegio, por lo tanto, tendrían más tiempo para estar juntos. Volvió a mirar la situación desde esta perspectiva y le pareció más alentadora. Ahora gracias a la cuarentena tenía horas extras para dedicarse a su mayor pasión “ser mamá”.

1.- ¿Cómo ha cambiado tu vida, tu rutina, las clases online?

Mi vida ha cambiado para bien, porque gracias a las clases online puedo estar más tiempo junto a mi hijo. Sin embargo, como estoy en mi último año, en la tesis, lograr ciertos acuerdos o formar una buena discusión vía online es más complicado. La verdad es que me desconcentro más.

2.- ¿Cómo lo hacías antes para ir a clases presenciales?, ¿alguien cuidaba a tu hijo?

Yo la cuidaba, otras veces me ayudaba algún amigo o amiga. Pero a la gran parte de mis clases asistía con mi hijo.

3.- ¿Cómo logras compatibilizar las clases online y las horas de estudio con tu vida de madre?

La verdad es que ajustar y administrar bien los tiempos es complejo, ya que tengo que adecuarme con las horas disponibles de mis tres compañeras de tesis. La verdad, es que priorizo ser madre y cuando él juega o duerme aprovecho de avanzar.

4.- ¿Cómo es un día normal en tu vida?

Levantarme y levantar a mi hijo, preparar el desayuno, limpiar. Mientras él se baña, yo hago mi tesis. Preparo el almuerzo, tiempo para limpiar, bañarme, tesis de nuevo con mi grupo. Jugamos afuera en el patio, arreglo leña, o limpio, ordeno, jugamos, cantamos, tocamos guitarra, hacemos compras. Preparo la once, nos acostamos y leemos la Biblia, lo hago dormir y avanzo en la tesis o en algún estudio bíblico.

5.- ¿Qué ventajas y desventajas te ha proporcionado esta nueva modalidad online?

Ventajas: darle desayuno a mi hijo, porque a veces si yo salía muy temprano hacia la universidad, alguien lo tenía que venir a cuidar y prepararle su desayuno; almorzar juntos, ya que él comúnmente almuerza en el colegio. Poder tener más tiempo con él para enseñarle otras cosas fuera de los contenidos del colegio, etc.

Desventaja: Me desconcentro bastante.

6.- ¿Alguna anécdota que recuerdes en relación a la vida de madre y estudiante?

Tengo varias anécdotas, por ejemplo, que la gente piense que con mi hijo somos hermanos. Pero la que más recuerdo es estar en la universidad, dando un certamen, y que el chofer del furgón de mi hijo me avisara que estaba esperando afuera para pasar a dejar a Dante. Yo salí corriendo para ir a buscarlo y volví con él a la sala para terminar mi certamen.

Y ahora en las clases online o en alguna reunión por celular yo hablo o hago alguna pregunta y él se la sabe, da su comentario.

7.- ¿Qué edad tenía tu hijo cuando entraste a la universidad?

Me vine con él en el año 2016, tenía 3 años, era muy chiquitito y rico. Mi idea era estudiar una carrera que pudiera generar ingresos y además algo que me emocionara, como lo es educar. Nos vinimos juntos, dejando a mis papis en Castro – Chiloé.

Mi familia desde siempre ha estado junto a nosotros, mis papitos y mis hermanas, apoyándonos en todo aspecto y dándonos amor, los extrañamos mucho.

Cuando me vine Dante entró a clases por primera vez, me rompió el corazón, pero había que hacerlo. Desde ese día todo cambió: horarios, comidas, amistades nuevas, pertenecer a la Agrupación 1+1, que se convirtió en nuestra nueva familia de universitarios, en la cual junto con mi hijo participamos activamente.

Siendo sincera, me encanta la carrera que estoy estudiando, pero no es mi aspiración mayor. Ser mamá, estar en casa, es lo que más me gusta y disfruto.

8.- ¿Durante la carrera has recibido alguna ayuda de la UNACH?

El Señor bendice en todo lugar y aquí en la UNACH he visto su mano poderosa a través de los profesores, académicos, funcionarios, amigos, compañeros, etc.

Vine sin ningún peso para pagar la universidad, me vine con fe. Gracias a Dios tengo becas internas (Beca adventista, Beca Excelencia Académica y Beca de Conectividad) y del Gobierno, que me cubren casi la totalidad de mi arancel, sólo debo pagar $30.000 mensual.

La gente ha sido muy amable, amorosa y preocupada.

9.- ¿Una vez que termines la carrera tienes pensado regresar a Castro, quedarte en Chillán o irte a otra ciudad?

Pretendo quedarme en Chillán, pero si Dios me llama a otro lugar, voy.

Publicaciones recientes

Con éxito culminó semana de Énfasis Espiritual “FUERTES”

Con éxito culminó semana de Énfasis Espiritual “FUERTES”

  Carol Villarroel coordinadora de la Pastoral compartió los resultados de lo que fue nuestra 1era. semana de énfasis espiritual “FUERTES”.  Es la semana que ocurrió del 10 al 14 de mayo “en la cual tuvimos un lindo programa, lindas partes especiales, musicales de...