Un proyecto gestado en la provincia de Arauco demuestra que la fusión de la sabiduría mapuche con la biotecnología moderna puede descontaminar fertilizantes naturales y frenar la amenaza silenciosa de los patógenos farmacorresistentes.
Ciencia con raíz territorial
En un acto celebrado en la Universidad Adventista de Chile, la comunidad científica, autoridades locales y habitantes de la zona costa-centro sur del país presenciaron la exposición de resultados del proyecto FONDEF IDEA ID24I1050. La iniciativa, bautizada como «BIOMAPU Metawe», propone un giro radical en el manejo de residuos ganaderos destinados a la siembra.
La académica Erika Castro Inostroza, líder de la investigación, explicó que el trabajo partió de un hallazgo alarmante en los sectores rurales de Contulmo y Tirúa: los abonos orgánicos utilizados por los campesinos albergaban cepas bacterianas con alta resistencia a fármacos. Frente a este escenario, el equipo optó por una ruta inédita: recurrir a arcillas extraídas de la cordillera de Nahuelbuta y mezclarlas con microorganismos benéficos autóctonos.



Tecnología que dialoga con el pasado
El resultado es un sistema biotecnológico encerrado en un recipiente de greda, elaborado siguiendo la técnica alfarera de la cultura lafkenche. Esta cápsula cerámica no solo protege la fórmula biológica, sino que potencia su acción para degradar los agentes patógenos antes de que el estiércol llegue al suelo de cultivo.
Las pruebas en terreno y laboratorio arrojaron datos contundentes: la carga de bacterias peligrosas disminuyó drásticamente, y el fertilizante tratado mostró propiedades agronómicas superiores. El avance es tal que ya se tramitan dos patentes de invención, un modelo de utilidad y el registro internacional de las cepas microbianas empleadas.
Colaboración y futuro sustentable
El alcalde de Tirúa, José Linco Garrido, subrayó el valor de esta alianza estratégica que involucró a agricultores, alfareras y dirigentes en el diseño de la solución. Su par de Contulmo, Carlos Leal Neira, añadió que el proyecto abre una vía concreta para robustecer la producción familiar campesina, reduciendo los riesgos para la salud humana y animal.
La ceremonia incluyó una disertación del Dr. Gerardo González Rocha, de la Universidad de Concepción, quien puso en perspectiva global la urgencia de abordar la resistencia a los antibióticos. Para los creadores de Metawe, este es solo el comienzo: aspiran a que su invento se integre a los sistemas de agricultura orgánica y regenerativa, sentando las bases de una producción alimentaria más inocua.














