Dirigido por la Mg. Flor María Rojas Ovalle, Coordinadora de Prácticas de la carrera de Pedagogía en Música, este evento marca el cierre de la Práctica Profesional para los futuros profesores de música, fusionando en el escenario las experiencias adquiridas en aulas de todo el país.
El auditorio de la Escuela de Música acogió un día especial con la presentación del proyecto “La Última Nota”, un concierto que representa la culminación formal de la formación para los estudiantes de quinto año de Pedagogía en Música con mención en Educación Extraescolar. Este evento, desarrollado en el marco de su décimo semestre y de la Práctica Profesional, es coordinado y dirigido desde hace dos años por la docente Flor María Rojas Ovalle, quien guía a los futuros profesores en esta última etapa de su proceso académico.



La presentación fue especial porque reunió en un solo espacio el fruto del trabajo realizado en una extensa red de colegios y escuelas. Los futuros docentes integraron experiencias y aprendizajes cosechados en establecimientos como el Colegio Hispano Americano Río Viejo, el Colegio Chillán, el Liceo Bicentenario de Excelencia Técnico Puente Ñuble y el Colegio Adventista de Lota. También estuvieron representadas las vivencias del Colegio Bicentenario Padre Alberto Hurtado, la Escuela Christian College Hualqui, la Escuela Reyes de España y el Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado. A ellos se sumaron las perspectivas ganadas en el Colegio Isabel La Católica de Santiago y el Colegio Santa Teresita de Coelemu.



Esta diversidad de contextos se vio reflejada en la riqueza del repertorio y en la soltura con la que los estudiantes dirigieron y coordinaron los distintos números musicales. El concierto permitió observar su competencia en interpretación, su capacidad para gestionar grupos y su habilidad para adaptar estrategias didácticas a distintos públicos estudiantiles, tal como exige su mención en Educación Extraescolar.



«La Última Nota» funcionó así como un puente perfecto entre la formación y el ejercicio profesional. No fue una simple despedida, sino una demostración colectiva de que estos nuevos educadores musicales están listos para inspirar y guiar a sus propios estudiantes en cualquier escenario educativo que encuentren.











