La alianza entre la Universidad Adventista de Chile y la Orquesta Sinfónica de Ñuble restablece un vínculo histórico con la música orquestal en la región, abriendo puertas a la formación, el desarrollo profesional y la descentralización cultural.
Un convenio con proyección regional
En una ceremonia cargada de simbolismo y proyección, la Universidad Adventista de Chile (UNACH) y la Orquesta Sinfónica de Ñuble suscribieron un convenio que transforma el quehacer musical de la región. La firma, realizada en el Centro de Extensión de la universidad, conocido patrimonialmente como Casa Etchevers, es la culminación de un trabajo colaborativo que promete beneficiar a estudiantes, músicos y a toda la comunidad.
Belén Rivas, Coordinadora General de la Orquesta Sinfónica de Ñuble, destacó que esta alianza “va a abrir espacios a la formación artística, académica, en el ámbito cultural”. Por su parte, el Rector de la UNACH, Antonio Parra Cifuente, subrayó que la instalación de la universidad en este espacio busca “seguir ampliando” su brazo hacia la comunidad en todas las áreas de la formación del ser humano, integrando la música como un pilar esencial del desarrollo integral.



Vinculación con el medio: eje del quehacer universitario
La firma de este convenio refleja la política de vinculación con el medio que caracteriza a la Universidad Adventista de Chile. No se trata de un acuerdo estático, sino de una relación dinámica que será evaluada y ajustada periódicamente para asegurar el avance de metas y la mejora continua. Ambas partes acordaron realizar un seguimiento periódico de las actividades, ajustando las líneas de trabajo según las necesidades detectadas en el territorio, lo que garantiza que la colaboración se mantenga vigente y pertinente a lo largo del tiempo.
Esta bilateralidad se plasma en acciones concretas: los músicos de la orquesta, seleccionados por su alto nivel profesional en una convocatoria que atrajo a intérpretes de todo Chile y del extranjero, se convertirán en docentes del conservatorio que funcionará en la Casa Etchevers. A su vez, los estudiantes de la carrera de Pedagogía en Música de la UNACH, recientemente acreditada por cinco años, podrán realizar prácticas orquestales con la agrupación, moviéndose por las distintas comunas de Ñuble. Esta sinergia asegura que los futuros profesores de la región egresen con una preparación más sólida y comparativamente superior.
Además, el Rector extendió una invitación abierta para que la orquesta participe en los encuentros musicales que la UNACH organiza con siete fundaciones educacionales y cerca de 45 colegios a lo largo del país, ampliando así el radio de acción de esta alianza. Las prácticas orquestales que realizarán los estudiantes en las giras de la sinfónica no solo perfeccionarán su técnica, sino que los sensibilizarán sobre el rol social de la música, llevando arte a hospitales, escuelas rurales y espacios públicos.



Una tradición que renace
Francisco Quezada, representante de la orquesta y chillanejo de nacimiento, recordó que han pasado más de 100 años desde que Chillán tuvo una orquesta profesional, desde los tiempos de la Santa Cecilia. “El nacimiento de este conservatorio marcará un antes y un después”, afirmó, abriendo la posibilidad de que, en el futuro, los jóvenes músicos puedan formarse en una carrera de interpretación musical sin tener que emigrar a Santiago o al extranjero.
La Orquesta Sinfónica de Ñuble, que nació en 2015 en San Carlos con la misión de descentralizar la cultura, ha realizado más de 150 conciertos al año, incluyendo presentaciones en espacios no convencionales como áreas de diálisis y oncología. Con este convenio, su impacto se multiplica al integrarse formalmente a la formación académica y al tejido cultural de la región.
El espacio físico, la Casa Etchevers, se consolida así como un polo cultural que integra la salud, la psicología y ahora la música, respondiendo a la visión de integralidad que promueve la UNACH. La colaboración no solo enriquece la malla curricular de la Pedagogía en Música, sino que ofrece a la comunidad de Ñuble un lugar de encuentro donde la excelencia artística estará al alcance de todos, democratizando el acceso a la cultura de primer nivel. Con esta firma, la región recupera su esencia musical y proyecta un futuro donde el talento local encuentra su hogar con el compromiso de la Universidad Adventista de Chile.











