Estudiantes de primer año lideraron talleres de cueca y juegos típicos junto a escolares, en una experiencia bidireccional que fortaleció su formación docente y rescató el patrimonio cultural.
En el marco de la asignatura Manifestaciones Motrices del Juego y la Cultura, estudiantes de primer año de Pedagogía en Educación Física de la Universidad Adventista de Chile, a cargo de la docente Valentina Etchevers, protagonizaron una enriquecedora experiencia junto a la comunidad del Colegio Betania de Chillán. La iniciativa, acompañada por la profesora Paula San Martín, vinculó el folclor con la educación física y el aprendizaje activo, convirtiendo el movimiento en una herramienta de encuentro, identidad y formación integral.
Una experiencia bidireccional
La propuesta se organizó como un proceso de doble dirección. Primero, la comunidad escolar visitó la universidad para participar en estaciones de juegos tradicionales y un taller práctico de cueca. Luego, los universitarios se trasladaron al establecimiento para concretar el hito de cierre. Así, escolares de primer y segundo ciclo compartieron con futuros docentes, quienes asumieron roles de liderazgo, conducción de grupos y mediación pedagógica.



Juegos tradicionales y cueca en movimiento
Las estaciones de juegos típicos y el taller de cueca permitieron que niños y niñas desarrollaran habilidades motrices, coordinación, ritmo y trabajo en equipo. El folclor dejó de ser un contenido estático para transformarse en una experiencia corporal, lúdica y participativa. La cueca articuló expresión, memoria y comunidad, mientras los juegos tradicionales activaron la creatividad y la colaboración.
Competencias docentes y patrimonio vivo
Para los estudiantes de Pedagogía en Educación Física, la jornada representó un espacio real de aprendizaje profesional. Debieron planificar, adaptar actividades, comunicar con claridad y gestionar grupos diversos. La docente Valentina Etchevers destacó que este tipo de instancias fortalece la formación inicial y acerca a los futuros docentes a contextos escolares concretos. La profesora Paula San Martín valoró el vínculo con la universidad y el rescate del patrimonio cultural.



Aprendizaje activo que trasciende el aula
La experiencia demostró que el folclor y la educación física pueden converger en propuestas significativas. El aprendizaje activo, centrado en la participación y el movimiento, permitió integrar saberes culturales, desarrollo motriz y convivencia. La comunidad del Colegio Betania y la universidad se beneficiaron mutuamente, consolidando un puente entre teoría y práctica. Iniciativas como esta muestran como la educación física no solo entrena el cuerpo: también rescata identidad, crea lazos y forma ciudadanos conscientes de su cultura.











