El Centro de Innovación y Desarrollo Docente llevó a cabo una nueva versión del plan, beneficiando a académicos y directivos de distintas facultades e incorporando una innovadora mentoría piloto para coordinadores de magíster.
Durante el segundo semestre de 2025, el Centro de Innovación y Desarrollo Docente (CIDD), dependiente de la Dirección de Docencia de la Universidad Adventista de Chile, ejecutó una nueva versión del Plan de Mentorías. Esta iniciativa está diseñada para acompañar académicamente, pedagógicamente y en gestión a los profesores y directivos de la institución.
El plan se desarrolló entre agosto y noviembre, tanto en pregrado como en posgrado, con una cobertura total de ocho mentores pertenecientes a la Facultad de Ingeniería y Negocios (FAIN), la Facultad de Ciencias de la Salud (FACS) y programas de Posgrado. Esta focalización respondió a los requerimientos de las facultades, priorizando a académicos recién ingresados o que asumieron nuevas funciones.


Una de las innovaciones relevantes de esta versión fue la incorporación de la Mentoría de Coordinación de Magíster como experiencia piloto, orientada a fortalecer la inducción y la gestión académica de los programas de posgrado. Este nuevo perfil permitió profundizar en ámbitos como la gestión curricular, académica y el aseguramiento de la calidad, consolidando prácticas institucionales coherentes con el Modelo Educativo de la UNACH.
En cuanto a los resultados, los académicos participantes destacaron impactos directos en su desempeño docente, evidenciando un fortalecimiento de sus competencias pedagógicas, particularmente en el uso de herramientas aplicables a la planificación, la evaluación y la implementación de estrategias activas de aprendizaje. Asimismo, se observó una mejora en la capacidad reflexiva sobre la práctica docente, promoviendo una mirada crítica respecto del rol educativo y del enfoque de aprendizaje centrado en el estudiante.


Los participantes valoraron la integración efectiva al Modelo Educativo UNACH, destacando el acompañamiento cercano de los mentores, la pertinencia de los contenidos abordados y la planificación de la IFE. De igual forma, se reconoció un aporte concreto a la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, especialmente en el diseño de instrumentos evaluativos y en la incorporación de metodologías activas, junto con la revisión de aspectos curriculares y procesos académicos institucionales.



El CIDD mantendrá la continuidad del Plan de Mentorías como una estrategia institucional permanente, considerando oportunidades de mejora orientadas a sumar instancias asociadas con tecnologías aplicadas al aula, consolidando así una cultura de acompañamiento y reflexión pedagógica en la UNACH.
Colaboración: Cindy Jara Candia, Coordinadora CIDD









