En el Mes del Libro, la carrera de Pedagogía en Educación General Básica organizó una Feria Literaria. La actividad fue impulsada por los estudiantes y buscó celebrar el libro, acercar la lectura y generar un espacio de encuentro.
La mirada de una estudiante
Constanza Iturrieta, alumna de tercer año, contó que el proyecto nació desde la carrera. “Nosotros somos los primeros que promueven el aprender a leer, el incentivar la lectura”, explicó. Para ella, incentivar la lectura significa vivirla y entender cómo se enseña a los niños, mientras los futuros profesores aprenden a ser lectores.
Recordó que su mamá fue quien la impulsó. “Me leía bastante cuando era chica porque yo era pésima para leer, pero fue la que empezó de a poco a meterme en este mundo”. Su libro preferido actual es Crónicas Marcianas, un texto que, dijo, sigue siendo entretenido y sirve para entender el presente.



La visión de una profesora
La académica Diana de la Fuente, que también es escritora de la región de Ñuble, participó en la feria. Para ella, el libro es un amigo. “Una buena lectura es una buena conversación”, señaló.
Sobre el papel y lo digital, dijo que no hay que descartar ninguno. “El lector se va adaptando a los tiempos”. Aclaró que a ella personalmente le gusta el libro en papel. “Me gusta el olor a ácaro del libro antiguo y también el libro recién salido de imprenta, con olor a tinta, como un pan recién horneado”.



Qué se podía encontrar en la feria
Diana de la Fuente contó lo que había en los distintos stands. Los visitantes pudieron encontrar:
Recomendaciones de libros, donde cada uno compartía sus lecturas.
Un stand dedicado a El Principito, con imágenes y principitos de trapo. La profesora dijo que ese libro necesita que un adulto lo explique para que los niños entiendan sus claves.
El club de lectura (en ese momento estaban leyendo Frankenstein) y el club de escritura, que invitaban a dejar un escrito o un regalo literario.
Un micrófono abierto para que cualquiera leyera poesía, cuentos o textos propios o de otros autores.



Lo que viene después
La carrera tiene planeadas más actividades, como el Café Literario, el Seminario de Literatura y Educación, y el proyecto “Adivinanza”. “Lo importante es que lo disfrutamos y así vamos creciendo en educación y en cultura”, dijo la profesora Diana.
La invitación que quedó fue a acercarse al libro, en el formato que sea, y recordar que leer también es una forma de conversar.











