La iniciativa, ejecutada por alumnas de quinto año de la Universidad Adventista de Chile, buscó evaluar el estado alimentario de los jóvenes deportistas y entregar herramientas prácticas a sus familias para potenciar el rendimiento y la salud desde la alimentación.
Con el firme propósito de promover hábitos de alimentación saludable y contribuir al bienestar integral de niños y adolescentes vinculados a la práctica deportiva, estudiantes de quinto año de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Adventista de Chile (UNACH) desarrollaron una completa intervención nutricional dirigida a los cadetes del Club Deportivo Ñublense. La actividad se enmarca en las iniciativas de vinculación con el medio que impulsa la casa de estudios, acercando el conocimiento académico a la comunidad y respondiendo a las necesidades reales del entorno deportivo formativo.
Evaluación personalizada y diagnóstico nutricional
La intervención fue ejecutada por las estudiantes Araceli Cáceres, Karen Vera y Jovana Zambrano, quienes contaron con la coordinación y supervisión de las docentes Mg(c). Karla Ramírez Sandoval y Mg(c). Karen López Sobarzo. El trabajo en terreno se concretó gracias al apoyo de Gabriel Díaz, encargado del Área Física del Fútbol Formativo de Ñublense, y del entrenador Joaquín Rojas, quienes facilitaron la logística y la planificación de las jornadas con los jóvenes cadetes.
El programa se desarrolló en tres jornadas diferenciadas. Durante las dos primeras sesiones, las futuras nutricionistas realizaron una evaluación nutricional individual a cada cadete, que contempló la medición precisa de peso, talla y circunferencia de cintura, junto con la aplicación de una encuesta detallada de hábitos alimentarios. Estos antecedentes permitieron construir un diagnóstico certero de la situación alimentario-nutricional de cada participante, identificando fortalezas y aspectos susceptibles de mejora, como el consumo de frutas y verduras, la frecuencia de comidas y la ingesta de líquidos.
A partir de los resultados obtenidos, el equipo elaboró y entregó material educativo personalizado para cada deportista. Estas guías contenían recomendaciones adaptadas a las necesidades energéticas y de crecimiento de cada cadete, con indicaciones claras para favorecer una alimentación equilibrada que potencie un desarrollo físico adecuado y un mejor desempeño dentro del campo de juego.



Charla educativa para cadetes y apoderados
La tercera y última jornada estuvo destinada a una charla educativa presencial, en la que participaron tanto los cadetes como sus apoderados. En esta instancia, las estudiantes abordaron contenidos fundamentales como la importancia de una alimentación saludable ajustada a los horarios de entrenamiento, las pautas correctas de hidratación antes, durante y después de la actividad física, y los requerimientos nutricionales específicos durante las etapas de crecimiento y maduración.
Uno de los énfasis más relevantes de la charla fue el rol protagónico de la familia en la formación y mantención de hábitos saludables. Se destacó que el acompañamiento de los padres en la elección de alimentos, la preparación de colaciones y la organización de las comidas diarias resulta clave para que los jóvenes deportistas puedan sostener en el tiempo las buenas prácticas aprendidas.
Compromiso con la salud y el deporte formativo
Esta iniciativa no solo permitió entregar herramientas prácticas y concretas a los participantes y sus familias, sino que también reforzó la concepción de la alimentación como un pilar indispensable del desarrollo integral, la salud y el rendimiento deportivo. La retroalimentación recibida por parte de los cadetes y apoderados fue altamente positiva, evidenciando el interés de la comunidad deportiva por seguir profesionalizando los cuidados nutricionales en las divisiones menores.



Mediante este tipo de actividades, la Universidad Adventista de Chile, impulsa y promociona la salud y el trabajo colaborativo con instituciones del entorno. La experiencia constituye, además, un valioso escenario de aprendizaje práctico para las futuras profesionales, quienes aplican sus conocimientos en contextos reales y contribuyen activamente al bienestar de la comunidad regional.











