En una ceremonia realizada en el auditorio-templo institucional, los nuevos profesionales recibieron sus títulos y grados, renovando su compromiso con la calidad, los valores y el desarrollo regional.
Un hito que trasciende lo académico
Con la solemnidad que caracteriza a la casa de estudios, la Universidad Adventista de Chile vivió una jornada inolvidable al despedir a una nueva generación de egresados correspondiente a la cohorte 2025. La ceremonia de colación de grados, desarrollada en el marco del otoño 2026, reunió a autoridades, académicos, familiares y, sobre todo, a los protagonistas: estudiantes que culminaron una etapa crucial en sus vidas.
El Rector de la Universidad Adventista de Chile, Sr. Antonio Parra Cifuente, presidió el acto central de la ceremonia: la entrega de títulos y grados a los egresados de magíster, pregrado y postítulos. En su intervención, destacó el significado profundo de este logro:
“Hoy no solo celebramos la obtención de un título profesional. Celebramos la perseverancia, el sacrificio y la fe que cada uno de ustedes ha cultivado durante años. Esta universidad les ha entregado herramientas, pero son ustedes quienes han construido su propio camino con esfuerzo y convicción.”



Sentido de comunidad y compromiso regional
La ceremonia incluyó momentos, como la interpretación del Himno Nacional por parte del Coro de Cámara de la institución, agrupación que ha acumulado más de 30 millones de reproducciones en plataformas digitales, y la bendición final a cargo de la Vicerrectora de Desarrollo Estudiantil, Sra. Maritza Roa Sellado.
Uno de los instantes más emocionantes llegó con las palabras de la Srta. Catalina Arévalo Solís, egresada de Terapia Ocupacional, en representación de la generación 2025. La joven profesional reflexionó sobre el legado que llevan consigo:
“Nos vamos con el compromiso de servir a nuestra región y al país. Llevamos en el corazón los valores que esta casa de estudios nos inculcó: empatía, excelencia y vocación de servicio. No somos solo profesionales; somos agentes de cambio dispuestos a transformar realidades desde nuestras disciplinas.”



La ceremonia también reconoció a la Excelencia Académica, otorgando becas de posgrado a los mejores egresados de cada carrera, entre ellos Javiera Luna Ferrada (Ingeniería Comercial), Ingrid Luna Solano (Contador Auditor) y Fernanda Contreras Silva (Terapia Ocupacional).
Al ritmo de la marcha de graduados, los nuevos profesionales egresaron del templo para encontrarse con sus familias en el exterior del edificio, donde los abrazos y las fotografías sellaron una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva de la comunidad universitaria.











